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España

Parvovirosis

La parvovirosis es una enfermedad vírica muy contagiosa que puede llegar a ser mortal, sobre todo en cachorros sin vacunar. El virus, que se excreta con las heces, es muy resistente en el entorno.

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  • La enfermedad está provocada por un parvovirus, el parvovirus canino de tipo dos o PVC- del cual existen algunas variantes hoy en día. Este virus se multiplica en el tubo digestivo y la médula ósea, lo que explica los síntomas de la enfermedad. Es un virus sumamente contagioso que se excreta con las heces y cualquier líquido corporal. Es muy resistente en el entorno. La infección puede originarse, pues, por contacto directo con las heces de un perro infectado, o por contagio indirecto, por exposición a un entorno u objeto contaminados, como la cama, los cuencos de comida o incluso un cuidador de un perro infectado. La infección se produce cuando se ingiere el virus.

  • Pocos días después de la infección el perro puede mostrar síntomas graves, con letargia y postración. Los síntomas están presididos por vómitos y diarreas intensos y sanguinolentos. Además, es frecuente que los perros presenten un cuadro grave con fiebre, rechazo de la comida y debilidad. Eso provoca deshidratación; un análisis de sangre puede también revelar algunas alteraciones, como anemia (número reducido de eritrocitos) y disminución del número de leucocitos.

    Los cachorros sin vacunar corren un riesgo especialmente importante. En ellos, la enfermedad puede progresar rápidamente con deshidratación, anemia y shock, y puede ser mortal.

  • Se puede sospechar la presencia de parvovirus en el entorno cuando hay muchos perros (p. ej., en una perrera), sobre todo cachorros (entre 6 semanas y 6 meses de edad), que presentan diarrea y/o vómitos sanguinolentos, y los animales más vulnerables mueren rápidamente. Sin embargo, otros agentes infecciosos pueden provocar signos similares.

    El diagnóstico se confirma aislando el virus de las heces o posmortem, a partir de muestras obtenidas de los perros muertos.

  • El tratamiento va dirigido a controlar los síntomas. Tiene que ser agresivo y empezar cuanto antes. Suele ser necesario hospitalizar a los animales. Se usan antibióticos para combatir las infecciones secundarias. Se administran líquidos para controlar la deshidratación, y se puede administrar sangre y otros fármacos para tratar la anemia. También se pueden dar fármacos para detener los vómitos.
    Los animales infectados se tienen que aislar de los otros perros. Además, se deben aplicar regímenes higiénicos estrictos con desinfectantes eficaces, a fin de evitar la contaminación del entorno y la ropa y las manos de las personas en contacto con los animales enfermos.

  • La vacunación es una medida preventiva eficaz. Lo ideal es que los cachorros que vayan a salir al exterior, y que por tanto tengan probabilidades de entrar en contacto con el parvovirus, se vacunen cuanto antes.