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España

Rabia

La rabia es una enfermedad vírica grave que puede afectar a cualquier animal de sangre caliente, incluido el ser humano. La infección se transmite por mordedura de un animal infectado. El virus provoca una inflamación del cerebro (encefalitis aguda) para la que no hay tratamiento en los animales y cuyo resultado es mortal. La rabia es una enfermedad de declaración obligatoria.

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  • El virus de la rabia pertenece al género Lyssavirus. El virus entra en los nervios y viaja por ellos hasta el cerebro, donde provoca una inflamación (encefalitis). El virus está presente en concentraciones elevadas en la saliva, lo que facilita su transmisión a través de las mordeduras. Suele transcurrir un período de incubación largo (meses) entre la infección y la aparición de los signos. Cualquier animal de sangre caliente puede ser infectado y desarrollar la enfermedad, ya se trate de animales salvajes o domésticos, como los perros y los gatos.

  • Los síntomas son la consecuencia de la inflamación del cerebro (encefalitis) causada por el virus de la rabia.

    Rabia canina Típicamente se identifican tres fases de la enfermedad:
    1.ª: Fase prodrómica.

    • Alteraciones en el comportamiento del animal.

    2.ª: Fase furiosa.

    • cambios de voz, dificultad para tragar, nerviosismo.
    • agresividad, el perro muerde cualquier cosa que se le acerque a la boca.
    • parálisis del tercio posterior o de las mandíbulas.

    3.ª: Fase paralítica.

    • parálisis: muerte en 2 o 3 días.

    Rabia felina

    • El animal se vuelve irritable y muerde continuamente.
    • El cuadro progresa a parálisis y encefalitis.
    • Muerte a los 3 días de iniciarse los síntomas.
  • La exploración y los síntomas pueden llevar al veterinario a establecer un diagnóstico de sospecha de la enfermedad. Los mismos signos clínicos pueden estar causados por otras formas de inflamación cerebral (encefalitis). El diagnóstico solamente se puede confirmar posmortem, con análisis de laboratorio para detectar el virus de la rabia en el cerebro.

  • En los animales no existe tratamiento. Solamente las medidas de control, como la vacunación de los animales salvajes y domésticos, permiten una prevención eficaz de esta enfermedad.

    • La vacunación es muy eficaz para prevenir la infección. Existen vacunas para perros y para gatos. Por ello, la normativa de la mayoría de Comunidades Autónomas y de los países exige la vacunación obligatoria frente a la rabia.

    • Otras medidas de control son:
    • Controlar el movimiento de los animales vagabundos.
    • Someter a observación durante 15 días a cualquier animal que haya mordido a otro animal o a una persona.
    • Las políticas nacionales varían y pueden exigir la eutanasia de los animales que hayan estado en contacto con la enfermedad, con la posible excepción de los animales vacunados e identificados con un microchip.
    • Reducción de la población de zorros, que actúan como reservorio del virus de la rabia, y vacunación de estos animales por vía oral.
    • Cuando se detecta un caso de rabia y se confirma oficialmente, se declara lo que se llama un foco de rabia. Las autoridades sanitarias correspondientes adoptarán las medidas necesarias de inmovilización de animales y control de vacunación en estas zonas.